Dependes de unos pocos clientes
La facturación es estable pero no crece desde hace unos años
Has probado comerciales junior sin resultados claros
Te cuesta delegar las ventas porque no hay sistema
No tienes tiempo de atender el área comercial adecuadamente
Quieres estabilidad, no “crecer por crecer”
Vendes artesanalmente
Eres una microempresa y no puedes contratar al menos un comercial
Tienes un director comercial senior y un sistema de ventas repetible