Dejas de escuchar el mercado y entender a tus clientes.
Transfieres el motor de tu empresa a alguien que no conoce tu solución como tú, como si fuera un hijo.
Para trasladar las ventas a la empresa externa, tendrás que hacer el mismo esfuerzo educativo sobre tu mercado y tu solución que si formaras a tu equipo.
Pierdes el control, si el externo no funciona o te fallan, tu estás perdido y tienes que empezar de cero.
Confías la proyección de tu imagen en el mercado a un extraño.
Seguridad y control sobre las ventas
Pipeline visible con una previsión sólida de ingresos a corto, medio y largo plazo
Sistema comercial interno profesionalizado
Fundador o gerente independiente del sistema comercial
Equipo validado y alineado con una cultura técnica de ventas